Pero definitivamente te adaptas a su cultura: chocolatinas como aperitivo, thank you por todo, ropa de flores, que la tripa te pida a gritos cenar a las 18h, suelos enmoquetados, carreteras verdes, semáforos que están en verde 10 segundos...








Los seagulls dominarán la Tierra algún día. Ilusa de mí, creía que las palomas eran la mayor amenaza posible...


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ResponderSuprimirMenuda suerte! Aunque el curso haya sido un fiasco, ¡menuda experiencia! Siempre te vuelves a casa un poco más llena de todo lo que te has traído de las costas inglesas: experiencias, amigos, recuerdos...
ResponderSuprimirSi pudiese..! No me lo pensaba, para allá me iba :P
Un beso! BIENVENIDA GUAPA
qué chuli este post, viendo tu experiencia en fotos, además... qué bonitas!
ResponderSuprimires cierto lo que dices de que un mes tampoco da para mucho, porque también me ha pasado a mí...jajaja pero bueno, ahí queda la experiencia!
un besito
Los cursos de verano en londres son más una experiencia vital, una necesidad de mundo y nuevas costumbres que un aprenddizaje de idiomas. Pero siempre dejan una huella que nos acompañará siempre. Me han encantado tus fotos y la mermelada....cierto está riquísimaaaaa! que ganas de volver
ResponderSuprimirMe han encantado TODAS las fotos!!!! Y tenemos gustos muy parecidos! Que gusto encontrar blogs así :) Yo también te sigo!
ResponderSuprimirQue chulada, yo siempre quise hacer esos cursos, pero al final lo fui dejando y nada. Unas fotos preciosas.
ResponderSuprimirbesos